(Hechos 2:46) “Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,”
(Salmo 84:10) “Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos: Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad.”
(Hebreos 10:24-25) “y considerémonos unos a otros para provocarnos al amor y a las buenas obras; no dejando nuestra congregación, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.”
¿Por qué es tan importante ser parte de un culto? ¿No está Dios en todas partes y disponible para cualquiera que lo invoque? ¿Por qué la Biblia dice “no rechazar el reunirse con los demás creyentes”? Simplemente, porque nos necesitamos unos a otros. Necesitas un culto más de lo que crees, y tienes mucho más para dar de lo que imaginas.
El primer paso para alejarse de Dios es dejar de ir a la casa de adoración. Esto es cierto para todas las religiones. En el momento en que ves que alguien deja de asistir a las reuniones de oración, de despertarse para los devocionales o de participar en las ceremonias tradicionales, sabes que algo anda mal.
Los incrédulos han encontrado el secreto al éxito, la seguridad y el autocontrol, se llama responsabilidad y rendir cuentas a alguien. Esta es una herramienta clave utilizada en todos los programas de rehabilitación a adicciones. En estas reuniones, comparten sus experiencias tanto buenas como malas. Se cuidan mutuamente y se les llama la atención cuando algo parece fuera de lugar.
Cuando te reúnes a menudo con otros que tienen las mismas debilidades que tú, tentados por las mismas cosas y que han vencido al mismo enemigo, te vuelves parte de una comunidad. La Iglesia es básicamente eso. No es un edificio, sino un grupo de personas que son débiles en la carne, tentadas por el pecado y que han recibido la victoria sobre Satanás a través de la sangre de Jesús. Es un hospital para enfermos espirituales o en recuperación donde todos son pacientes y enfermeros al mismo tiempo.
Pregúntale a tu pastor hoy dónde puedes ser útil, y te sorprenderás de cuántas necesidades hay. Si no tienes un pastor, entonces estás en peligro de volverte frío en tu caminar con Cristo ya que nadie te está controlando ni retando a crecer. ¿Puedes ser como David y decir verdaderamente que es mejor estar un día en la presencia de Dios que 1000 años lejos de Él?
Probablemente el beneficio más importante de ser parte de un culto es que podemos servir en el Reino de Dios sirviendo unos a otros.
Oraciones
• Padre Celestial, tú eres el Dios de Elías, Daniel y David. De Sadrac, Mesac y Abed Nego. Te damos gracias, porque eres bueno y Tu amor es para siempre.
• Perdónanos Señor por evitar la reunión de los hermanos de la fe. Perdónanos por pensar que nuestro conocimiento intelectual de tu Palabra es más que suficiente para nuestro caminar espiritual.
• Ayúdanos Señor a volver a gozarnos de encontrarnos con otros creyentes. Cambia nuestros corazones y devuélvenos pasión por escuchar La Palabra predicada en los cultos.
• Ayúdanos a motivarnos unos a otros en las buenas obras y a compartir humildemente lo que tenemos.
• Muéstranos cuánto podemos ser usados por Ti para Tu reino a medida que comenzamos a servir en la iglesia. Danos los talentos, la provisión y la sabiduría necesaria para servir a los demás y completar el propósito por el cual elegiste salvarnos.
• Tengamos el corazón de David que prefirió un día en tu Casa de Adoración que mil en el mundo.
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• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.