(Juan 11:20-27) “Entonces Marta, cuando oyó que Jesús venía, salió a encontrarle; pero María se quedó sentada en casa. Y Marta dijo a Jesús: ‘Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Pero también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.’
Jesús le dijo: ‘Tu hermano resucitará.’ Le dijo Marta: ‘Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero.’
Jesús le dijo: ‘Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?’
Ella le dijo: ‘Sí, Señor, yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios que había de venir al mundo.’
En este pasaje, leemos acerca de la fe de aquellos que conocían bien a Jesús y estaban a punto de presenciar la resurrección de Lázaro después de haber estado muerto y sepultado durante cuatro días. Notemos aquí que hay tres niveles de fe.
Primero, tenemos a aquellos con la fe de “si las cosas fueran de otra manera”. Aquí Marta culpó a Jesús por no venir antes a sanar a Lázaro de su enfermedad mortal. En esta etapa, siempre serás miserable y culparás a tus circunstancias, a la falta de amor de tus padres, a los males que otros te han hecho, a tu falta de dinero, a tu avanzada edad, a tus limitaciones físicas o emocionales, e incluso a Dios por no darte lo que quieras cuando lo quieras. Esta fe nunca te permitirá a tener esperanza, o una oportunidad para que las cosas cambien para ti.
Segundo, tenemos a aquellos con la fe de “algún día en el futuro”. Marta realmente no entendió lo que Jesús estaba diciendo, y pensó que se estaba refiriendo a cuando todos aquellos, que murieron siendo seguidores de Cristo, un día resucitarán, para reinar junto a Él en la tierra.
Estos creyentes de la fe de “algún día en el futuro”, siempre confían en que solo serán verdaderamente bendecidos cuando mueran y vayan al cielo. Han aprendido a estar satisfechos con su situación actual, y no saben que tienen la autoridad espiritual, para hacer que el cielo manifieste su gloria sobre la tierra. No hay nada de malo con este tipo de fe, pero Cristo nos ha prometido mucho más si somos lo suficientemente valientes para creer y actuar sobre ello.
El tercer tipo de fe es la fe del “incluso ahora”, que ignora por completo los fracasos del pasado y las luchas del presente, y no espera a que un futuro favorable primero se manifieste. Este tipo de fe cree en el poder de la resurrección AHORA, sin importar las circunstancias. No está limitado por lo que la gente piense o diga de ti ni por lo triste que te sientas hoy por tu situación.
Esta fe está completamente basada en el conocimiento de que Jesucristo es el Mesías y que Él está vivo. Que es todopoderoso y no importa cuánto tiempo una promesa de Dios parezca muerta, puede volver a la vida y cumplirse hoy mismo.
A pesar de todo lo que has pasado, Dios tiene el poder para levantarte de nuevo. Sal de tu tumba, es hora de volver a vivir.
Oraciones
• Jesús, Tú eres El Señor que ha de venir, “Dios que es Amor”, El Altísimo.
• Declaramos que Tú eres la resurrección y la vida.
• Por fe declaramos que no importa qué promesa haya muerto en nuestros corazones, Tú la resucitarás.
• Perdónanos, Padre, por haber dudado de Tu Palabra y de Tus promesas.
• Te pedimos que fortalezcas nuestra fe y no nos permitas que estemos desanimados por nuestra situación actual.
• Te pedimos, Jesús, que ordenes a nuestro destino divino salir de la tumba hoy.
• Declaramos que ya no nos enfocaremos en el problema, sino en el Solucionador de Problemas.
• Recibimos todas tus promesas como sí, y amén, y que son para que las disfrutemos ahora.
• Cancelamos todo retraso, estancamiento y muerte de cualquiera de nuestras oraciones.
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• Te lo pedimos en el poderoso nombre de Jesús. Amén
30 July 2024 @ 11:59
Bendecido martes familia preciosa y gracias un día más por la preciosa palabra de vida del señor