(Lucas 13:10-13) “Y enseñaba en una sinagoga en sábado. Y he aquí, había una mujer que tenía un espíritu de enfermedad hacía dieciocho años, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar.”
“Y cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: ‘Mujer, eres libre de tu enfermedad.’ Y puso sus manos sobre ella; y luego se enderezó, y glorificaba a Dios.”
(Salmos 34:8) “Gustad, y ved que es bueno el Señor: Dichoso el hombre que en Él confía.”
(Mateo 14:14) “Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos.”
A veces, todo lo que se necesita es estar en el lugar adecuado en el momento idóneo para recibir tu oportunidad de avanzar en la vida o librarte de aquello que te tiene atrapado. El problema es que no tienes ni idea de dónde o cuándo ocurrirá esto. La mujer sobre la que leemos fue sanada después de estar discapacitada durante 18 años. Era simplemente una reunión más de la Iglesia, otro año viviendo con su enfermedad, otro culto de adoración en la que no podía ponerse de pie y bailar para el Señor, ni levantar las manos sino solo su corazón. Pero después de ese día, su vida cambio para siempre.
Aquel día, Jesús estaba enseñando en el culto y cuando la vio, inmediatamente tuvo compasión de ella y la liberó de su enfermedad. Ella no le oró, ni clamó a Él, y probablemente ni siquiera pensó gran cosa sobre el hecho de que Él estaba allí. Todo lo que hacía era adorar a Dios como de costumbre con todo su corazón, su mente y sus fuerzas lo mejor que podía.
Desconozco la situación personal de esta mujer, pero me imagino que asistir fielmente a los cultos no fue tarea fácil por su discapacidad. Muchos de nosotros apenas llegamos a tiempo a la iglesia. La mayoría de nosotros ni siquiera asistimos a las reuniones de oración antes del culto o nos quedamos para pasar tiempo con los hermanos después. Supongo que tenemos mejores cosas que hacer que quedarnos en la presencia de Dios donde Él ama manifestar Su poder.
Tal vez tu o alguien que conozcas lleva luchando durante años para salir de un problema o poner su vida en orden sin ningún éxito. Invítale a un culto. Incluso si es online, Cristo verá el deseo de su corazón de ser liberado y mostrara Su compasión. Hay tantos milagros sobrenaturales que han ocurrido durante un culto de la iglesia que podría llenar un libro.
Jesús no te pedirá nada a cambio, ni que te unas a una iglesia, que te bautices, que pagues tus diezmos, que renuncies a tus ídolos o que vivas una vida de justicia. Él simplemente te ama y quiere que pruebes a ver que Él es bueno. Después de tu milagro depende totalmente de ti lo que hagas con tu nueva vida.
Es hora de salir de tu situación problemática y estar en el lugar correcto en el momento idóneo. ¡Ese lugar es Jesús y el momento es AHORA!
Oraciones
• Padre celestial, grande es tu fidelidad. Tus misericordias son muy grandes. Grande es la gloria de mi Señor.
• Gracias, Padre, por Tu compasión y Tu amor.
• Perdónanos por no entender el poder sobrenatural que hay en Tu presencia.
• Te pedimos misericordia para nuestra situación personal. Líbrame hoy, oh Señor.
• Hemos llegado al límite de nuestras fuerzas para seguir con este problema. Necesitamos que hagas hoy un milagro por nosotros.
• Te pido mi triunfo, solo porque Tú puedes dármelo y porque me amas.
• Dame hoy la vida nueva que Tú has prometido para todos los que vienen a Ti.
• Declaramos que seremos transformados a través de Tu poder y que todos lo verán.
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• Te lo pedimos en el poderoso nombre de Jesús. Amén