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¿Tus Hermanos Te Envidian?

 

 

(Génesis 37:23-24) “Y sucedió que cuando José llegó a sus hermanos, despojaron a José de su túnica, la túnica de muchos colores que llevaba puesta; y lo tomaron y lo echaron en el pozo. Y el pozo estaba vacío, no había agua en él.”

(vs 26-27) “Y Judá dijo a sus hermanos: ‘¿Qué ganaremos con matar a nuestro hermano y ocultar su sangre? Venid, vendámoslo a los ismaelitas y no pongamos las manos sobre él, pues es nuestro hermano, carne nuestra.’ Y sus hermanos le hicieron caso.”

(Colosenses 3:13) “soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro; como Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.”

 

¿Has sido rechazado por tus hermanos porque tu papá te favorecía más que a ellos? ¿Te salías más que ellos con la tuya de niño? ¿Tu familia te robó, te engañó o simplemente te hizo a un lado por tu forma de ser? ¿Has sido abusado y oprimido por un hermano simplemente porque eres más tranquilo y sencillo en tu forma de hacer las cosas? ¿Han confundido tu silencio con debilidad? No te preocupes! Esto simplemente quiere decir que eres favorecido por Dios y Él está a punto de usarte para hacer grandes cosas.

Si hubo alguien que tuvo toda la razón para guardar rencor, era José en el libro de Génesis. Fue favorecido por su padre, Jacob, sobre todos sus hermanos porque Jacob lo tuvo en su vejez. Incluso se le dio una túnica de colores para mostrar que era favorecido.

El odio fue tal que sus hermanos planearon matarlo pero finalmente decidieron venderle a la esclavitud. Después de mucho sufrimiento y de estar en prisión por cerca de 13 años, Dios le mostró su favor y lo nombró presidente del Gobierno Egipcio. Cuando sus hermanos acudieron a él en busca de ayuda, escapando de la hambruna que asolaba la tierra, los abrazo y los perdonó. No les guardó rencor, ni les hizo sufrir por todos los años que había perdido de su juventud.

Sin embargo, para experimentar la victoria, el gozo y el favor como José, primero debes tener a Cristo como el centro de tu vida. Tienes que soltar todo resentimiento y rencor contra aquellos que te han lastimado. Y finalmente, tienes que aprender a perdonar incondicionalmente, así como Dios te perdona cuando le confiesas tus pecados.

Si alguien te tiene envidia o siempre está tratando de lastimarte a propósito, es porque no puede aguantar ver el favor que Dios ha puesto en tu vida. No creas que esto solo sucede con los incrédulos, pero esta envidia también es común dentro de la iglesia ya que no todos entenderán por qué tienes tanto celo por Cristo. Tienes éxito donde ellos fracasan, a ti te celebran cuando ellos son simplemente tolerados y te dan lo mejor sin siquiera pedirlo.

 

Comienza a avanzar como un león confiado y con orgullo, y deja que los chacales te sigan por detrás burlándose y deseando tener tu confianza y tu llamado.

 


Oraciones

• Grande es el Señor y muy digno de alabanza. Señor, Tú eres el Bien, el Inmutable Señor, El que es recto. Oh Señor Dios de la verdad. Te alabamos
• Gracias, Padre, por tu favor sobre nosotros y por perdonarnos todos nuestros pecados.
• Gracias, Padre, que aunque todo el mundo nos odie y nos rechace, Tu seguirás cuidándonos.
• Perdónanos por guardar rencor a aquellos que nos han hecho daño en el pasado, que han estado celosos de nosotros o que se han burlado de nosotros debido a sus propias inseguridades.
• Padre, gracias por levantar a un Judá, que convencerá a nuestros opresores de no mancharse las manos con nuestra sangre.
• Decidimos perdonar a quienes nos han lastimado en el pasado y declaramos que los recibiremos con los brazos abiertos cuando vengan a nosotros en busca de ayuda.
• Enséñanos a ser tolerantes unos con otros y a perdonarlos sin importar lo que se haya dicho o hecho.

• Te lo pedimos en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén

 

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